22 de marzo de 2011

El Colegio de Médicos de C-LM se une a la celebración del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario

El Colegio de Médicos de C-LM se une a la celebración del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario
JCCM/EP

CIUDAD REAL, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Colegio de Médicos de Castilla-La Mancha y de Ciudad Real han manifestado su adhesión al manifiesto elaborado conjuntamente por el Observatorio Nacional de Agresiones, el Consejo General de Colegios de Médicos y representantes de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), para el día 23 de marzo, en el que se celebra el Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario. En dicho texto se insta a un tratamiento "multidimensional" de las agresiones a profesiones sanitarias.

Así lo han expresado el presidente regional del Consejo de Colegios de Médicos, Ramón Garrido, y el secretario general de la CESM en Castilla-La Mancha (CEMS C-LM), José Luis Grau, ha informado el colegio en nota de prensa.

El organismo ha señalado que, aun sin disponer de estadísticas a nivel nacional que reflejen su dimensión real, el 25 por ciento de los incidentes de violencia en el ámbito laboral se producen en el entorno sanitario, "y es, lamentablemente, una cifra que va en aumento".

Tal y como se plantea en el manifiesto, el ejercicio de las profesiones sanitarias tiene "un fuerte componente de servicio, deseado por el conjunto de la sociedad, en el que la confianza se constituye como un elemento fundamental".

Por ello, añade, "la irrupción de la violencia en el escenario sanitario, en cualquiera de sus manifestaciones, además de repercutir gravemente en la salud y en la calidad de vida del profesional agredido, atenta contra ese principio fundamental y afecta de forma sustancial a la actividad sanitaria, uno de los pilares básicos de nuestra sociedad".

"Detrás de la violencia contra el personal sanitario encontramos un entramado causal de gran complejidad. Nada justifica la agresión a otro ser humano, pero realidades como la extensión de una mentalidad individualista que entiende cualquier recurso como bien de consumo, las falsas expectativas que en la sociedad se van generando en torno a los sistemas sanitarios, y la condescendencia de los poderes públicos ante su uso abusivo, contribuyen en buena manera a la creación de un ambiente hostil incompatible con la actividad sanitaria", apunta el documento.

TRATAMIENTO "MULTIDIMENSIONAL"

Por todo ello, se propone un tratamiento "multidimensional" del problema que "debe partir del principio de 'Ante las agresiones al personal sanitario, tolerancia cero'".

"Se debe promover un conocimiento integral del problema mediante el establecimiento de buenos sistemas de registro, y, sobre todo, que se tomen las medidas necesarias para proteger a los profesionales y, con ellos, al conjunto del sistema sanitario, promoviendo una percepción positiva y realista de sus servicios ante el conjunto de la sociedad", ha señalado el Colegio de Médicos.

Así, ha explicado que aunque se han producido "avances significativos" en el tratamiento de este problema, se hace necesario un abordaje institucional, "coordinado e integral", que garantice "un completo apoyo al profesional agredido desde el primer momento".

Este organismo ve necesario, asimismo, avanzar en el diseño de procedimientos judiciales "rápidos, expeditivos y ejemplarizantes", en los que la consideración como delito de atentado contra la autoridad pública es un elemento "fundamental".

Asimismo, ha añadido el colegio, se deben proporcionar las medidas de prevención y protección que sean necesarias para garantizar un ejercicio seguro de las profesiones sanitarias.

"Todas las organizaciones profesionales, científicas, laborales, políticas, sociales y administrativas que comparten el espacio socio-sanitario exigen, de esta forma, un claro compromiso de los poderes públicos y una concienciación de la sociedad ante esta lacra, promoviendo una conciencia social positiva de los servicios sanitarios como bien público, que debe proporcionarse en las condiciones más adecuadas posibles a cada individuo que lo necesite, y utilizarse de forma responsable, respetando los derechos y asumiendo los deberes que ello conlleva", ha afirmado.

"Un escenario de desconfianza, exigencia desmedida y agresividad sólo tiene consecuencias perjudiciales para todos, profesionales y ciudadanos", ha concluido el colegio.