20 de julio de 2012

CLeón.-Junta proyecta un decreto para regular las unidades de gestión clínica para su progresiva implantación desde 2013

CLeón.-Junta proyecta un decreto para regular las unidades de gestión clínica para su progresiva implantación desde 2013
EUROPA PRESS

VALLADOLID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Castilla y León trabaja en un proyecto de decreto para regular las unidades de gestión clínica y su progresiva implantación a partir de 2013, para lo que funcionan ya como programas piloto en los servicios de Cardiología del Hospital Clínico de Valladolid y el de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Zamora.

Así lo ha explicado el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien ha ofrecido una rueda de prensa junto a los jefes de estos servicios, Alberto San Román (Cardiología del Clínico de Valladolid) y Manuel Franco (Psiquiatría en Zamora).

Estos dos servicios ya trabajan como unidades de gestión, que supone un proyecto "estratégico" para la Consejería de Sanidad para compartir criterios de organización sanitaria que permitan mejorar la calidad y eficiencia del conjunto del sistema sanitario.

Sáez Aguado ha aclarado que las medidas de ahorro que se toman son "necesarias" pero no suficientes y por ello se plantean cambios organizativos para ganar en eficacia, para lo que se trata de dar más capacidad de decisión y gestión de los recursos a los profesionales, ya que son sus decisiones las que condicionan los resultados, la superación de los procesos, la satisfacción de los pacientes, los niveles de calidad, el uso de los medios y en "gran medida" el gasto.

De esta forma, la gestión clínica trata de dar más capacidad a médicos y enfermeros para trabajar de una manera más adecuada, autónoma, y aproximar su labor a la gestión, a un mejor uso de los recursos y que sean conscientes de ello.

Para ello se han elegido estos dos servicios de Cardiología y Psiquiatría, en algunos de los cuales aún se actúa de manera muy diferente ante casos similares, ha explicado el consejero, quien ha añadido que también se trata precisamente de "reducir la variabilidad" y buscar una mayor "homogeneidad" también de acuerdo con las sociedades científicas.

Así, estos dos proyectos piloto trabajarán en esta labor hasta final de año para que la experiencia sirva para elaborar un decreto que se apruebe antes de fin de año y a partir de 2013 permita ampliar progresivamente la implantación de las unidades de gestión, ha asegurado Sáez Aguado, quien ha concretado que esto se traducirá en la necesidad de que se cumplan unos requisitos en centros de Atención Primaria, centros hospitalarios y sus unidades para acceder a esta fórmula de gestión.

En concreto, se utilizarán criterios organizativos, de actividad, calidad, investigación, docencia y formación profesional, etcétera, para cada uno de los servicios, por lo que se regularán y se establecerán los procedimientos para la creación y constitución como unidades de gestión, que estarán vinculadas a la gerencia del centro del que dependan.

PROYECTO DE TRABAJO

Entre las obligaciones o requisitos de estas unidades estará la presentación de un proyecto en el que contemplen qué harán en un año, cómo organizarán sus recursos, actividades, las mejoras que implementarán, sus objetivos, proyectos de investigación, etcétera, y se establecerá un sistema de incentivos en función de los resultados.

A este respecto, el consejero de Sanidad ha asegurado que además de incentivos en materia de formación, tecnología y docencia, también los habrá de carácter económico, ya que se pretende sustituir el sistema global para los centros por otro para las unidades, algo que ha calificado de "razonable" y en lo que se trabaja con el Ministerio. "No es bueno que dos profesionales tengan un mismo incentivo cuando uno trabaja bien y otro muy bien", ha añadido.

En este contexto, Alberto San Román ha explicado que las unidades necesitan dos requisitos, el primero que sea una "prioridad política" su implantación, algo ya demostrado, pero el segundo es que "haya un grupo de personas comprometidas con el sistema", es decir, unos empleados públicos, orgullosos de serlo, convencidos de que el sistema se puede "mejorar desde dentro".

En el caso del Servicio de Cardiología del Clínico Universitario de Valladolid, San Román ha establecido la base de la unidad de gestión en tres pilares, el primero de ellos el traslado de las responsabilidades y la toma de decisiones a los profesionales para cumplir los objetivos, que "en absoluto son de ahorro, sino de eficiencia".

Para la búsqueda de estos objetivos, se necesitan como herramientas recursos humanos, un conocimiento exhaustivo del presupuesto y los gastos para que se decidan acciones de mejora y se vea si se van cumpliendo o no los objetivos y se busque "la mejora activa".

El tercer pilar es el de los incentivos si se cumplen los objetivos y ha señalado que estos irán orientados fundamentalmente a la docencia y la formación continuada, que es "clave", así como a investigación.

La respuesta obtenida de los trabajadores del Servicio ha sido "muy favorable", ha explicado San Román, quien ha aclarado que ha habido gente a la que al principio le ha costado entender este tipo de organización --como en el caso de enfermería, reticente al principio-- pero que se han involucrado cuando se les ha dado capacidad de tomar decisión y para mejorar, lo que "compromete a los profesionales más que cualquier otra cosa, desde los médicos hasta los jefes de servicios, enfermeros, administrativos, etcétera.

En el caso del Servicio de Psiquiatría de Zamora, su responsable, Manuel Franco, considera que es "muy generoso" dar la oportunidad a los profesionales de que puedan elegir y se les considere porque todos están formados para su especialidad y es muy difícil adoptar las mismas medidas, por lo que ha abogado por aplicar específicamente el patrón general.

MEJOR GESTIÓN

A su juicio, hay "pequeños detalles" que pueden contribuir a hacer modificaciones pequeñas de la organización del trabajo y hacer ajustes a la hora de establecer cargas de trabajo y en el modelo de trabajo, algo con los que los profesionales "están encantados", algo que se demuestra con la adhesión a la unidad del casi el cien por cien del personal de todos los estamentos.

La elección de estos dos servicios --que llevan mes y medio con este tipo de gestión--, ha explicado Antonio María Sáez Aguado, se debe a que en el caso del de Cardiología tienen un componente tecnológico y puede ser representativo de un servicio hospitalario, mientras que Psiquiatría la característica que tiene es la red de servicios a la que afecta, ya que cuenta con unidad de hospitalización, rehabilitación, convalecencia, centro de día, etcétera.

De esta forma, y en función de la evolución de esta dos pruebas, en 2013 se empezarán a analizar nuevos servicios, acreditar unidades de gestión y se intentará "cambiar de cultura" a "medio plazo".

La unidad de Cardiología del Clínico de Valladolid estaría compuesta por un jefe de servicio, dos jefes de sección, 14 licenciados especialistas, 56 enfermeros, 27 técnicos de cuidados de enfermería y nueve profesionales de otras categorías.

También se destinan a la unidad nueve salas de consulta y exploraciones así como dos salas de investigación, y para la atención hospitalaria tiene disponibles 55 camas.

En el caso del servicio de Psiquiatría de Zamora, la unidad queda compuesta por un jefe de servicio, 12 psiquiatras, siete psicólogos, 21 enfermeros, dos supervisoras de enfermería, 23 auxiliares de enfermería y 18 profesionales no sanitarios.

En cuanto a sus recursos materiales, se destinarán a esta unidad 24 salas de consulta y contará con 58 camas en distintas unidades de hospitalización. A ello hay que sumar los conciertos que se mantienen con el Centro de Rehabilitación Psicosocial y con tres pisos supervisados de rehabilitación.

A estos dos proyectos piloto se suma la experiencia de "autogestión" desarrollada hace años por parte de seis equipos de Atención Primaria con muy buena evaluación en términos de resultados, satisfacción y eficiencia.