6 de septiembre de 2006

Cardiólogos alertan de que los ancianos reciben menos atención tras sufrir un problema del corazón

L'HOSPITALET DE LLOBREGAT (BARCELONA), 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

Cardiólogos alertaron hoy de que los ancianos reciben una menor atención en el diagnóstico y el tratamiento tras sufrir un problema cardíaco, con respecto al resto de la población. Esta es una de las principales conclusiones del Congreso Mundial de Cardiología, que culminó hoy en Barcelona con un éxito de asistencia de 33.000 participantes y con el envejecimiento como una de los ejes centrales.

En un encuentro con la prensa para explicar las principales conclusiones del evento, el director de la Unidad de Coronaria del Hospital Clínic de Barcelona, Xavier Bosch, aseguró que existe una "gran diferencia" entre la teoría y las guías clínicas que deben dirigir la práctica en el caso de los ancianos.

A este colectivo, señaló, "se les hacen menos electrocardiogramas de los que están recomendados". Por ejemplo, en el caso de las angioplastias tras un infarto, un 17% de éstas se practican a personas de edad avanzada y un 24% al resto de población más joven.

"Se les destinan menos recursos diagnósticos y terapéuticos" a partir de los 55 años, "hasta el punto que a partir de los 75 años el riesgo de mortalidad es seis veces mayor", lamentó. En cualquier caso, observó que "en el anciano son mayores las comorbilidades", pero el destino de menos recursos "puede ser una de las razones" de esta mayor proporción de mortalidad.

No obstante, este "abismo" está cambiando en los registros de 2005 y 2006. En su presentación Bosch se hizo eco de las Lecciones del Euro Heart Survey 2006, que es un estudio paneuropeo impulsado por la Sociedad Europea de Cardiología (SEC) en que han participado 150 europeos.

COLOCACIÓN DE DESFIBRILADORES EN ESPACIOS PÚBLICOS

Por otra parte, el director del Instituto del Tórax del Hospital Clínic de Barcelona, Josep Brugada, reclamó la colocación de aparatos desfibrilidores en los espacios públicos porque, de este modo, se lograría reducir en un 20% el número de muertes súbitas por infartos entre la población.

Con todo, señaló, se podría actuar sobre un 40% de estos episodios, que pueden darse en cualquier parte. Brugada evidenció que "ni en el Aeropuerto de El Prat ni en el de Barajas tienen desfibriladores" y puso de manifiesto la necesidad de la colocación de esta tecnología en teatros, supermercados, discotecas, estadios y centros comerciales.

"En el futuro va a haber un desfibrilador al lado de cada extintor", subrayó, a la vez que indicó que su coste es de 1.800 euros "más o menos". La tasa de muerte súbita es de "uno por mil al año y seis de ellos se van a morir estando solos durmiendo, en el baño o en casa", añadió.

PELIGRO DE LAS ARRITMIAS

Además, Brugada advirtió que las arritmias son más peligrosas de lo que parecen y que, a menudo, "lo que parecía una arritmia benigna" escondía una causa de "fibrilación auricular", "que provoca el doble de posibilidades de morir". Y eso tiene consecuencias a largo plazo, añadió.

De hecho, un 20% de las causas de los accidentes vasculares cerebrales --ictus-- se deben a arritmias. No obstante, "se ha avanzado en el tratamiento" con la técnica de ablación con radiofrecuencia, que ha logrado un resultado de 70% de éxito.

En el Hospital Clínic se realizan entre 220 y 230 intervenciones al año en este sentido, lo que supone una al día. En España, sólo cuatro o cinco centros ejecutan este número de intervenciones.