16 de marzo de 2011

La capacidad de distinguir entre los sonidos del lenguaje de los fonetistas es innata, según estudio

MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

La capacidad de distinguir entre los sonidos del lenguaje de los fonetistas es innata, según sugiere un estudio del Colegio Universitario de Londres en Reino Unido que se publica en la revista 'Journal of Neuroscience'.

Los investigadores han mostrado que la estructura cerebral de los fonetistas expertos difiere de la del público general y que, aunque algunos de estos cambios pueden explicarse por la experiencia y el entrenamiento, algunas de estas diferencias están presentes desde el nacimiento.

Según explica Narly Golestani, responsable del estudio, "sabemos que los expertos, por ejemplo los golfistas profesionales o los conductores de taxi de Londres, tienen estructuras cerebrales o patrones de actividad cerebral diferentes a las de otras personas. A menudo es difícil decir si estas diferencias se han formado por la experiencia o si la estructura cerebral de una persona puede influir en la profesión que se realiza".

Los investigadores estudiaron la estructura cerebral en fonetistas expertos, individuos especializados en el estudio de la fonética y que necesitan distinguir de forma exacta entre sonidos del habla muy similares y acentos regionales sutiles.

A diferencia de otras especialidades, como la capacidad musical, los fonetistas adquieren su experiencia y entrenamiento durante la vida adulta, lo que permite a los investigadores evaluar los efectos sobre la estructura cerebral de un entrenamiento amplio y natural en los adultos.

En el trabajo, los autores emplearon imágenes de resonancia magnética funcional y compararon las estructuras cerebrales de 17 fonetistas frente a la de 16 voluntarios control sanos y mostraron claras diferencias en la estructura de áreas clave del cerebro.

"Descubrimos un área cerebral que correlaciona en tamaño con el número de años de análisis de sonidos del lenguaje. Además, también descubrimos que la forma de la corteza auditiva izquierda, algo que se determina en el útero, también difiere entre los fonetistas y los controles, pero no correlaciona con los años de práctica", señala Sophie Scott, coautora del estudio.

El descubrimiento podría sugerir una predisposición en algunas personas a interesarse en el sonido y podría ayudarles a decidir escoger esta clase de carrera. "Quizás por ello Henry Higgins, el personaje protagonista masculino de la película 'My fair Lady', se convirtió en profesor de fonética", añade Scott.

Los investigadores descubrieron que un área del cerebro conocida como 'pars opercularis' izquierdo que forma parte del área de Broca, una región del cerebro implicada en la producción del lenguaje pero también en el análisis y separación de los sonidos del lenguaje, correlaciona con la cantidad de entrenamiento en transcripción por el que ha pasado un fonetista. La transcripción fonética implica una identificación exacta de los sonidos fonéticos y su asociación con los símbolos fonéticos.

Los autores también descubrieron que la forma de un área conocida como giro transverso izquierdo, que incluye la corteza auditiva primaria, difería en los fonetistas en comparación con el público inexperto pero que su forma y tamaño no correlacionaba con la cantidad de entrenamiento de un fonetista.

El giro transverso izquierdo de los fonetistas tendía a incluir un mayor número de pliegues, y por ello área de superficie, que a su vez permite una mayor capacidad para establecer nuevos y más complejos patrones de conectividad cerebral. Se cree que los pliegues de esta región cerebral se determinan antes del nacimiento, comenzando durante la semana 31 de gestación y no existen evidencias de que se puedan desarrollar más pliegues durante la vida adulta.

Los autores concluyen que su estudio podría no sólo explicar la predisposición de algunas personas hacia los lenguajes sino también ayudar a comprender por qué otras tienen dificultades fonológicas, como aquellas con dislexia.