29 de marzo de 2006

Cantabria.- La sanidad cántabra reduce sus deudas a 17 millones, la cifra más baja desde las transferencias

El Gobierno y el PP se piden mutuamente "rigor" de cara al debate del nuevo modelo de financiación autonómica

SANTANDER, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

La sanidad cántabra sigue teniendo déficit pese a que las deudas o "facturas sin pagar" se han reducido a 17 millones de euros, la cifra "más baja" desde la recepción de las transferencias sanitarias, que tuvo lugar el 1 de enero de 2002. Así lo manifestó hoy en el Parlamento el consejero de Economía y Hacienda, Angel Agudo, quien destacó además que la deuda en farmacia está "a cero por primera vez" desde dicha fecha.

Según datos oficiales de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), las deudas de la sanidad cántabra han seguido una evolución ascendente, con 20,748 millones de euros en 2001, 19,11 millones en 2002, 33,271 millones en 2003 y 40 millones en 2004. Según el consejero, la reducción de las deudas de 40 a 17 millones ha sido posible gracias al anticipo a cuenta de 23,5 millones de euros de 2005.

Los anticipos a cuenta de 2005 y 2006, que en el caso de Cantabria suman 47 millones de euros, son fruto del acuerdo sobre financiación sanitaria alcanzado el pasado mes de septiembre en la Conferencia de Presidentes, del que Agudo informó hoy al Parlamento, a petición propia, en una comparecencia en la que el consejero y el portavoz del PP, Juan José Fernández, se pidieron mutuamente "rigor" de cara al debate del nuevo modelo de financiación sanitaria.

Agudo destacó que el acuerdo de la Conferencia de Presidentes reportará a Cantabria este año 2006 "recursos adicionales por valor de 80 millones de euros", y además falta por concretar los criterios de reparto de otros 845 millones de euros. De esos 80 millones, 47 son los anticipos a cuenta de 2005 y 2006; 4 millones se corresponden con el incremento de los impuestos del alcohol y el tabaco; y 7,11 millones proceden del fondo adicional presupuestario prometido por el Estado.

Todo ello suma 58 millones pero el Gobierno añade a esta cantidad 13 millones sobrantes del cobro del Prestige por parte del Estado, que han permitido dejar "a cero" el gasto en farmacia; y 9,13 millones del fondo de garantía del gasto sanitario correspondiente a la liquidación de 2004.

El consejero destacó que Cantabria no pudo cobrar de ese fondo en 2002 y 2003 porque al PP "se le olvidó actualizar la base estadística del crecimiento del PIB", actualización que sí ha hecho el Gobierno de Rodríguez Zapatero -dijo Agudo- y con la que la financiación sanitaria de Cantabria queda por debajo del crecimiento nominal del PIB, con lo que el fondo de garantía "se activa automáticamente".

RESPONSABILIDAD Y SILENCIO

Por su parte el portavoz de la oposición, que fue consejero de Economía y Hacienda en el segundo Gobierno de coalición PP-PRC, defendió la "responsabilidad" que el PP ha tenido en este proceso (el acuerdo sobre financiación sanitaria), en el que ha guardado "silencio" para no perjudicar a la comunidad autónoma pese a "no estar de acuerdo con muchas de las cosas que se han dicho", como por ejemplo que las transferencias sanitarias, gestionadas por el PP, se realizaron con déficit, afirmación que rechazó con datos. "Cantabria no tiene ningún déficit arrastrado", aseguró.

Agudo agradeció el "tono" de Fernández pero le emplazó a debatir no sobre el pasado sino sobre el presente y futuro de la sanidad y la financiación autonómica, que es "donde se la juegan los partidos políticos que quieren ser opción de gobierno", en la medida en que planteen sus posturas "con profundidad, seriedad, rigor y propuesta".

Previamente el consejero había afirmado que el Gobierno ha hecho un emplazamiento al PP para "ir de la mano" en la revisión del modelo de financiación autonómica y "hasta ahora, desgraciadamente la respuesta ha sido el silencio".

El portavoz de la oposición replicó que si "realmente" se va a plantear un debate de futuro sobre este asunto, "tendremos que tener rigor todos". En este sentido, opinó que "no es serio" que el Gobierno diga que se van a incorporar al sistema sanitario 58 millones de euros fruto del acuerdo de la Conferencia de Presidentes cuando 47 de ellos "no son nuevos", sino que se trata de anticipos de tesorería. "Es dinero que llega antes pero no incrementa la capacidad de gasto", subrayó.

Fernández también reprochó al Gobierno que utilice los conceptos deuda y déficit como si fueran "lo mismo" cuando "técnicamente tienen su matiz y una cosa no implica la otra", de hecho "incluso puede haber superávit con facturas sin pagar", dijo. Agudo subrayó al respecto que la sanidad cántabra tiene deudas (facturas sin pagar) pero también déficit, porque "no tiene los recursos suficientes para hacer frente a los pagos que hay que hacer". El consejero hizo especial hincapié en la existencia de déficit, puesto que si existe deuda pero no déficit entonces es que "la gestión es nefasta".

RACIONALIZACIÓN

Al margen de esta cuestión que Agudo considera una "disquisición científica", buena parte del debate se centró en la necesidad de racionalizar el gasto sanitario, en el reconocimiento de que el problema de la sanidad no es sólo económico, sino que "la crisis de financiación es una manifestación más de los problemas estructurales del Sistema Nacional de Salud", y en la importancia del futuro debate para la reforma de la financiación autonómica.

El portavoz parlamentario del PSOE, Martín Berriolope, pidió al consejero que "busque el consenso para lograr la unidad de la comunidad autónoma en los complejos debates venideros". Además, destacó que el Gobierno ha contratado a 1.200 nuevos profesionales sanitarios; ha potenciado la atención primaria, en la que según el Gobierno había un "déficit" de gasto respecto al resto del país; y ha resuelto el problema de la deuda en farmacia.

Por su parte, el portavoz del PRC, Rafael de la Sierra, subrayó que su partido no defiende una reducción del gasto sanitario, sino al contrario, ya que España y Cantabria están "muy por debajo" de la media europea de gasto sanitario por habitante en relación con el PIB, pero sí es partidario de la reducción de algunos componentes de gasto que están poniendo en peligro la viabilidad del sistema, dijo.