17 de abril de 2006

Un buen control de la glucosa antes de la cirugía evita infecciones posteriores en diabéticos

MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes diabéticos que tienen que someterse a una operación ven sensiblemente reducido su riesgo de contraer infecciones posteriores si antes de la operación han mantenido un buen control de sus niveles de glucosa, según los resultados de un estudio realizado por investigadores de Escuela de Medicina de Yale (Estados Unidos) que publica en su último número la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Los autores recuerdan que estos enfermos presentan un mayor riesgo de infección posoperatoria, y que este tipo de complicaciones, que incluyen neumonía, infección de heridas y del tracto urinario o incluso sepsis, causan un empobrecimiento de los resultados clínicos además de suponer un elevado gasto público. Sin embargo, el adecuado control de la glucosa supone en los diabéticos menores complicaciones relacionadas con el riñón, los ojos o el sistema nervioso.

Para alcanzar sus conclusiones, un grupo de científicos dirigidos por la doctora Annika S. Dronge, examinaron la relación entre el control de la glucosa y las infecciones posoperatorias en un total de 490 diabéticos, todos los cuales fueron sometidos a cirugía no cardiaca en centros del sistema sanitario para veteranos de Connecticut entre el 1 de enero de 2000 y el 30 de septiembre de 2003 y tenían medidos sus niveles de hemoglobina (que permiten conocer el control de la glucosa) 180 días antes de las intervenciones. Se consideró qué era buen control de la glucosa siguiendo los parámetros de la Asociación Americana de Diabetes, esto es, tener un nivel de hemoglobina Hb A1c inferior al 7 por ciento.

Los pacientes tenían una edad media de 71 años y el 40 por ciento llevaba a cabo un buen control de sus niveles de glucosa, comprobándose que las infecciones eran más frecuentes en el 60 por ciento restante, así como en aquellos que eran más mayores. Además, sus operaciones habían durado más tiempo.

Los autores consideran que si otros estudios confirman esta relación, pueden ponerse en marcha estrategias de control de la glucosa de forma previa a las operaciones quirúrgicas en este grupo de enfermos para reducir las infecciones, pero también para mejorar los resultados conseguidos en la mesa de operaciones.