22 de agosto de 2006

Beber agua en exceso "no conlleva mejora en la salud" e incluso puede provocar problemas de corazón, según un experto

Beber agua en exceso "no conlleva mejora en la salud" e incluso puede provocar problemas de corazón, según un experto

MADRID, 22 Ago. (EUROPA PRESS) -

La recomendación de todos los médicos y expertos en salud de beber más de dos litros de agua al día "no conlleva una mejora en la salud", tal y como declara Ángel Concepción Clemente, jefe del servicio de Cardiología de USP Hospital La Colina, quien advierte que beber agua en exceso puede desencadenar un deterioro del corazón con la consiguiente repercusión en arritmias, independientemente de si se es o no enfermo del corazón.

Sin embargo, lo que sí aconseja este especialista cardíaco es ingerir líquidos que suplementen las pérdidas de la transpiración, más acusada en verano, para mantener nuestro organismo adecuadamente hidratado. Por consecuente, el agua debe tomarse en una cantidad suficiente para no tener sed, no para saciarnos.

En este sentido, el doctor apunta que las campañas que insisten en la necesidad de beber más de dos litros al día deberían limitarse, ya que "no existe ningún trabajo científico publicado en la literatura médica que avale este beneficio; por el contrario, hay trabajos que sí avalan los perjuicios de ingerir demasiado líquido", añade.

TEMPERATURA ELEVADA

Respecto a los efectos adversos del calor en pacientes con cardiopatías, la temperatura elevada provoca alteraciones hemodinámicas, como presión arterial, frecuencia cardiaca o dilataciones vasculares. Esto se debe a la vasodilatación provocada por el calor, además de la mayor pérdida de líquidos por la transpiración excesiva que puede desencadenar una bajada de tensión por partida doble.

Finalmente, el especialista recomienda que el paciente cardiópata evite el ejercicio físico bajo la exposición del sol, ya que podría provocar anginas de pecho y/o infarto, además de mareos y pérdida de conciencia. Por todo ello señala que el ejercicio no debe ser competitivo, sino aeróbico, como nadar o caminar.