17 de diciembre de 2014

El gen mutado que eleva el riesgo de metástasis en cáncer de pulmón

Junto a este trabajo se premia otro sobre un dispositivo que controla movimientos de órganos y reduce efectos secundarios de radiaciones

El gen mutado que eleva el riesgo de metástasis en cáncer de pulmón
EUROPA PRESS/H. VIRGEN DEL ROCÍO

   SEVILLA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El hallazgo de una mutación genética, que predice un mayor riesgo de padecer metástasis por cáncer de pulmón, y los beneficios del uso de un dispositivo desarrollado por el Hospital Virgen del Rocío y patentado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS), que minimiza los efectos secundarios de las radiaciones, han merecido dos premios a los mejores trabajos del último Congreso de la Sociedad Española de Cancerología.

   En concreto, 163 pacientes han participado en el estudio donde el oncólogo radioterápico José López Guerra ha detallado la relación existente entre la presencia de mutaciones (polimorfismos de nucleótido simple, SNP) del gen HSPB1 y la evolución clínica de pacientes con cáncer de pulmón tratados con radioterapia y quimioterapia. En este ensayo se han descrito tres mutaciones (RS2868370, RS2868371, y RS7459185) del gen HSPB1 y ha resultado que los pacientes que presentan genotipos mutados del polimorfismo RS2868370 tienen un mayor riesgo de presentar metástasis.

   Según la responsable de la Unidad, María José Ortiz Gordillo, "este resultado abre la posibilidad de utilizar este biomarcador como factor predictivo y permitir en un futuro seleccionar diferentes estrategias de tratamiento para estos pacientes". De hecho, esta especialista considera que para seguir avanzado en el tratamiento del cáncer es imprescindible la investigación de laboratorio, de las nuevas tecnologías y de la clínica, así como evaluar los resultados en salud.

   En esta línea, se ha presentado también con éxito los resultados del uso del eXaCradle, un dispositivo desarrollado por el radiofísico del Hospital Virgen del Rocío Santiago Velázquez Miranda y patentado por el Servicio Andaluz de Salud, que controla los movimientos fisiológicos de los órganos internos empleando el procedimiento dampening (de amortiguación). Este método ofrece un mayor confort que otros sistemas, no es invasivo, permite irradiar con gran precisión y reduce el tiempo de tratamiento.

   Este reconocimiento viene a premiar el esfuerzo de un equipo formado por médicos oncólogos radioterápicos, radiofísicos, enfermería, técnicos especialistas en radioterapia y demás personal de gestión y servicio que compone la Unidad de Oncología Radioterápica. En total, y según una nota de prensa, estos profesionales han presentado 21 comunicaciones sobre resultados en salud de diversas patologías oncológicas, así como sobre las implicaciones de las nuevas innovaciones disponibles en control del cáncer y la reducción de los efectos secundarios.

   Estos beneficios han sido verificados mediante el uso de un escáner con el equipo de tratamiento antes y después de cada sesión para lesiones tumorales en glándula suprarrenal, según la oncóloga radioterápica María Rivero Silva, premiada por dicho trabajo.

   Precisamente el uso de este dispositivo, capaz de reducir hasta diez veces el número de sesiones de radioterapia para vencer un tumor, ha merecido también otro reconocimiento, en los l Premios de la plataforma Historias de Luz. Santiago Velázquez junto a la oncóloga radioterápica del Hospital Virgen del Rocío Elena Montero han recibido en el Teatro CajaGranada de manos de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, el galardón La Palma de la categoría de Salud, por la participación de la Unidad en un vídeo que difunde los avances logrados en esta especialidad y acerca a la ciudadanía las investigaciones, y los logros que se han llevado a cabo en el tratamiento del cáncer.

   En concreto, la Unidad de Oncología Radioterápica mantiene en la actualidad cinco proyectos de investigación financiados para estudios en cáncer de mama, pulmón y próstata, los más frecuentes en mujer (mama) y hombres (pulmón y próstata). Todo ello, con el apoyo de ayudas a la investigación del Instituto Carlos III y de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.