1 de octubre de 2008

AMP.- La Policía reduce a un grupo de trabajadores del Clínico que increpa a Güemes a su llegada el hospital

El consejero dice que no va a cambiar su agenda y que no le molestan los insultos

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Una docena de policías nacionales tuvieron que reducir hoy a un grupo de trabajadores del Hospital Clínico de Madrid que increparon al consejero de Sanidad, Juan José Güemes, a su llegada al centro, donde iba a inaugurar la nueva sala robotizada de Cardiología.

Los trabajadores esperaban a las puertas del hospital a que llegara Güemes mientras protestaban por la privatización de la sanidad pública madrileña y por la resolución del 31 de julio que limita la contratación de personal sanitario.

El consejero hizo su aparición en el centro 20 minutos más tarde de lo previsto y cruzó el tumulto de gente hasta entrar en las instalaciones. En ese momento, los manifestantes se abalanzaron sobre la puerta del centro y comenzaron a aporrearla, por lo que la policía tuvo que intervenir.

Dos de los trabajadores fueron reducidos por los agentes en el suelo mientras el resto gritaba consignas como "consejero, carroñero", "lo llaman democracia y no lo es" o "espe, espe, especulación". Además, tres fueron detenidos por desobediencia y atentado a la autoridad, según informó a Europa Press la Jefatura Superior de Policía.

Esta es la cuarta vez en las últimas semanas que el consejero de Sanidad es increpado durante sus visitas a centros hospitalarios de la región.

En rueda de prensa en las instalaciones, el consejero consideró que "la actitud que están demostrando los sindicatos asociados a partidos políticos (CC.OO. y UGT) no responde a la defensa del interés de los trabajadores", y señaló que las reivindicaciones de los sindicatos "no son de tipo laboral, sino de un papel que han adoptado de hacer la oposición por cuenta de esos partidos políticos". "CC.OO. y UGT han aceptado la subcontrata de la oposición que no saben o no quieren hacer IU y PSM", aseveró Güemes, que afirmó que los sindicalistas lo muestran en forma de "amenazas e insultos a miembros de un gobierno elegido democráticamente".

"Me gustaría preguntar a esos sindicatos por qué piensan que su cometido es insultar a miembros de un Gobierno elegido democráticamente pero callan cuando en España ha aumentado el paro en 600.000 personas en los últimos meses, por qué piensan que su papel es boicotear el funcionamiento de los servicios públicos y callan cuando el Gobierno del partido al que están asociados niega el reconocimiento de 1,2 madrileños y por qué callan cuando en cinco años no se ha puerto en marcha ni una sola inversión nueva en la Comunidad por parte del Gobierno de Zapatero", se preguntó Güemes, que apuntó que si callan esto, "no están defendiendo los intereses de los madrileños n de los trabajadores".

"Ni me molestan ni me intimidan los insultos ni las amenazas. No ofende quien quiere, sino quien puede", aseguró el titular de Sanidad. "A mí que me insulten no me molesta ni me intimida ni va a cambiar mi agenda", aseguró el consejero, que recordó actos vandálicos que se han producido a lo largo de este año en los nuevos centros sanitarios madrileños.

Preguntado por las personas que están detrás de estos actos, el consejero indicó que si lo supiera, "ya se habría presentado una querella contra las personas que lo han hecho", pero afirmó que "sí parece claro que hay quien está dispuesto a llevar la defensa de sus convicciones personales o políticas o partidistas mucho más allá de lo razonable".

Güemes insistió en que no hay ninguna reivindicación laboral por medio; sino que se "está actuando por cuenta de dos partidos políticos que han subcontratado la oposición". "Me sentaría a hablar sobre cualquier asunto que afecte a trabajadores y al funcionamiento de la Sanidad, pero cuando estamos hablado sólo de política, la política en democracia se dirime en las urnas, no insultando a consejeros".

MATS: "CAPITALISMO DELICTIVO"

Por su parte, el delegado sindical del área 7 de salud y parte del Movimiento Asambleario de Trabajadores de la Sanidad (MATS), que estuvo presente en las protestas, tildó la actuación policial de "intervención de orden fascista llevada a cabo por la Policía a las ordenes del Gobierno regional, del PP, al que está claro que le va la marcha fascista".

El portavoz criticó el "capitalismo delictivo" del que, a su juicio, son representantes los miembros del Gobierno regional, y señaló que eso "solo se puede parar con la movilización".

"Quieren liquidar 10.000 puestos de trabajo", criticó Simón, que afirmó que no hay plantillas suficientes en los centros sanitarios de la región, y que añadió que hoy por hoy, lo único que pueden pedir es "la dimisión de esta gente".