23 de marzo de 2006

Alrededor de 4,5 millones de españoles sufren dolor crónico y la lista de espera llega a los tres años, según expertos

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 4,5 millones de españoles sufren dolor crónico y llevan una media de nueve años padeciendo esta situación; además la lista de espera en la sanidad pública para tratar esta patología llega a los tres años, según informó hoy el presidente de la Sociedad Española del Dolor (SED), Carlos de Barutell.

En un comunicado, este experto explica que la falta de formación de los profesionales y el bajo número de unidades de tratamiento del dolor hacen que las listas de espera sean tan largas. "Si la población española no tuviera, además, un alto grado de conformidad hacia esta enfermedad, los médicos le prestarían más atención al dolor, que está mal tratado, destaca.

Los expertos recuerdan que existe una relación directa entre la calidad de vida y la intensidad del dolor, ya que afecta al descanso, cambia el estado de ánimo y puede contribuir a alterar la salud mental del paciente. Por ello, indican que muchos de estos pacientes padecen depresión y reciben tratamiento psicológico.

"El dolor crónico hace que la vida del paciente gire completamente alrededor de este problema, lo que le aísla de su familia y sus amistades", añade el presidente de la SED. No obstante, advierte de que "el dolor crónico se puede tratar y, por lo tanto, las personas que lo padecen deben exigir un cuidado adecuado".

Como solución, Barutell propone mejorar la formación en el tratamiento del dolor de los especialistas y médicos de atención primaria. A este respecto, apunta que cualquier plan de mejora del control del dolor crónico debe pasar por los centros de salud, "ya que es ahí donde se trata al 83 por ciento de estos pacientes".

Por para este experto es de capital importancia el desarrollo en cada comunidad autónoma de un Plan Integral de Tratamiento del Dolor, como han realizado Extremadura y Andalucía, que abarca desde la creación de Unidades de Dolor en todos los Hospitales, hasta la formación en dolor de médicos de medicina primaria, para que al menos haya uno de ellos en cada centro de Asistencia Primaria.