22 de agosto de 2006

Un 60% de los pacientes con lesiones graves o cronificadas no consultan al especialista en el momento de la contusión

Un 60% de los pacientes con lesiones graves o cronificadas no consultan al especialista en el momento de la contusión

MADRID, 22 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un 60 por ciento de pacientes con lesiones graves o cronificadas no consultan al especialista en el momento de la contusión, lo que resulta "preocupante", puesto que refleja que "a los problemas del aparato locomotor no se les da todavía, la importancia que merecen", según concluye un informe de la Clínica Amstrong.

El jefe del Servicio de Fisioterapia de la Clínica Armstrong, Horacio Bobadilla, insistió en que "una buena preparación es esencial a la hora de hacer frente a los esfuerzos físicos que se obliga al organismo en el día a día, por lo que sería aconsejable incluir en las actividades diarias unos ejercicios de precalentamiento y estiramientos".

Así, indicó que el verano es un buen momento para empezar a prepararse en lo que debería ser "una buena salud física" que contemple ejercicio continuo acorde a las peculiaridades de cada individuo. Además, recordó que las cifras de lesiones, tanto laborales, de la vida cotidiana y deportivas son muy significativas, por lo que se tendría que incidir más en la prevención.

En concreto, los expertos estiman que se pierden al año en España un total de 20.000 horas de trabajo por dolencias de columna vertebral y más de 100.000 bajas por lumbalgias originadas por accidentes de trabajo. En este sentido, existen experiencias en empresas donde se han puesto en marcha programas de preparación física (por medio de técnicas de pilates y ejercicios específicos para cada puesto de trabajo) que disminuyeron las lesiones en un porcentaje alto y mejoraron el rendimiento laboral.

Además, el doctor Bobadilla resaltó que cada vez hay más niños con lesiones de adultos y adultos con daños originados por malas posturas, accidentes evitables y lesiones cronificadas por falta de tratamiento

En la infancia, hay que tener especial cuidado con las lesiones originadas fundamentalmente por el juego y la práctica deportiva, a las que se suman lesiones cada vez más parecidas a las de los adultos (rotura del ligamento cruzado anterior, lesión de menisco, fracturas en las articulaciones y desgarros musculares) fruto del afán de competir y destacar al que son sometidos y a la práctica de deportes y actividades no adecuadas a la edad cronológica.

Por su parte, la adolescencia es una etapa donde suelen darse lesiones de espalda con mucha frecuencia, esguinces, lesiones en los ligamentos, en los tendones y lesiones musculares; mientras que en los adultos, la característica principal es la pérdida de flexibilidad, que provoca desgarros, roturas, tendinitis, esguinces y contracturas por sobrecargas.