13 de enero de 2006

Un 20% de las personas que practican deportes de invierno padece enfermedades de la visión

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un 20% de las personas que practican deportes de invierno padece enfermedades de la visión, según datos de un estudio elaborado por el Instituto Oftalmológico de Alicante, por lo que los expertos en salud ocular recomiendan una serie de cuidados necesarios para evitar o paliar los efectos de la oftalmia de la nieve.

Según este estudio, el sol no es únicamente el que puede dañar los ojos, ya que la acción combinada del frío, la nieve, la niebla y el viento pueden ocasionar que microcristales de hielo y nieve se proyecten contra la cornea y dañen gravemente el ojo.

La oftalmia es una patología que afecta a las personas que practican el esquí, el alpinismo o deportes acuáticos sin la debida protección ocular. También puede afectar a los trabajadores que realizan soldaduras eléctricas o a quienes toman rayos UVA sin protección.

En el caso de la nieve, la oftalmia se presenta como una queratoconjuntivitis, es decir, una inflamación de la conjuntiva (membrana mucosa que cubre el blanco del ojo y la parte interior de los párpados) y de la córnea, que se debe a la exposición a los rayos ultravioletas B. Este problema se agrava con la altitud, ya que la proporción de rayos ultravioletas B aumenta un 10% cada 1.000 metros y la nieve refleja hasta un 80% de la luz ultravioleta.

Los síntomas de la oftalmia de la nieve se perciben entre 4 y 6 horas después de haber realizado las actividades en el exterior, produciéndose una sensación similar a la de tener un cuerpo extraño en el ojo, acompañada de lagrimeo y fotofobia (espasmo ocular al contacto con la luz), además de ojos rojos y una disminución de la agudeza visual.

El tratamiento requiere de reposo en la oscuridad, vendaje ocular, colirios y analgésicos generales. Además, es contraproducente frotarse los ojos y, tras una oftalmia, hay que evitar ponerse lentillas en 4 ó 5 días.