Los tumores benignos comienzan de manera diferente a los malignos

Los tumores benignos comienzan de manera diferente a los malignos
16 de mayo de 2018 PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

¿Los tumores de cáncer metastásico "se vuelven malignos" o "nacen malignos"? Esta pregunta es un misterio esencial en la detección temprana y el tratamiento del cáncer. Al carecer de una respuesta clara, a los pacientes se les administran las mismas terapias agresivas cuando se descubren grupos pequeños y anormales de células temprano, aunque podrían ser inofensivos.

En un estudio publicado esta semana en 'Proceedings of the National Acadmy of Sciences', un equipo de investigación codirigido por científicos de la Universidad de Duke y la Universidad del Sur de California (USC), en Estados Unidos, descubrió que en los tumores colorrectales que examinaron, los cánceres invasivos nacen para ser malignos, y esta tendencia puede identificarse potencialmente en el diagnóstico precoz.

"Encontramos evidencia de que los tumores benignos y malignos comienzan de manera diferente, y que el movimiento celular, una característica importante de la malignidad, se manifiesta muy temprano durante el crecimiento del tumor", señala el autor principal, Marc D. Ryser, investigador postdoctoral en los departamentos de Cirugía y Matemáticas de Duke.

"Al analizar los tumores pequeños detectados en el cribado para el movimiento temprano de las células como un signo de malignidad, podría ser posible identificar qué pacientes probablemente se beneficien de un tratamiento agresivo", subraya Ryser.

Ryser y sus colegas se basaron en investigaciones recientes que muestran que, en un subconjunto de cánceres humanos, muchos rasgos clave del tumor final ya están impresos en el genoma de la célula fundadora. Como tal, razonan, los tumores invasivos comenzarían con la capacidad de diseminarse en lugar de desarrollar ese rasgo con el tiempo. Es decir, nacen para ser malignos.

MOVIMIENTOS CELULARES ANORMALES TEMPRANOS EN LAS MUESTRAS INVASIVAS

Los investigadores analizaron 19 tumores colorrectales humanos con tecnología de secuenciación del genoma y modelos matemáticos de simulación y encontraron firmas de movimientos celulares anormales tempranos en la mayoría de las muestras invasivas, nueve de 15. Esta propensión es necesaria para que los tumores se propaguen, lo que hace que se vuelvan letales.

El movimiento celular anormal temprano no fue aparente en los cuatro tumores benignos que estudiaron los investigadores. "El crecimiento temprano del tumor final depende en gran medida de los controladores presentes en la célula fundadora", escriben los autores. El estudio fue pequeño y los científicos reconocieron que se requiere la verificación en una muestra más grande, pero el hallazgo es un paso significativo hacia el establecimiento de una prueba para distinguir entre crecimientos letales e inofensivos.

"Gracias a las mejores tecnologías de detección, diagnosticamos más y más tumores pequeños", dice el autor principal, Darryl Shibata, profesor en el Departamento de Patología en la Escuela de Medicina Keck de USC. "Debido a que tratar a un paciente agresivamente puede causarle daño y efectos secundarios, es importante entender cuáles de los tumores pequeños detectados en el cribado son relativamente benignos y de crecimiento lento, y cuáles nacen para ser malignos", concluye.