Recomendaciones para frenar el avance de la miopía

Recomendaciones para frenar el avance de la miopía
17 de julio de 2018 PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

La miopía está considerada ya como una pandemia debido a sus niveles alarmantes de prevalencia e incidencia. Además, es una condición que puede desembocar en la deficiencia visual o la ceguera si se mantiene muy alta.

Pero, ¿qué es exactamente? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se trata de un error de refracción y es, junto a la hipermetropía y el astigmatismo, uno de los trastornos oculares más comunes.

Consiste en que el ojo no puede enfocar claramente las imágenes, lo que resulta en visión borrosa. La OMS estima que en el mundo hay 153 millones de personas con discapacidad visual debido a errores de refracción no corregidos.

La miopía se incrementa en los jóvenes, y actualmente se estima que más del 60 por ciento de los jóvenes son miopes, aunque la tendencia está en crecimiento. En los países asiáticos, la prevalencia en los jóvenes es mayor y supera el 90 por ciento, según pone de manifiesto la asociación Visión y Vida.

El trastorno se incrementa entre los jóvenes debido a tres causas principales: el uso intensivo de las pantallas desde la infancia, el mal cuidado de la postura o la higiene visual y el ritmo de vida actual, con pocas horas dedicadas al aire libre y muchas al estudio o reclusión en espacios cerrados.

De esta manera, estas sencillas técnicas pueden ayudar a cuidar la salud visual de los más jóvenes.

- Fomentar la realización de entre 2 y 3 horas de actividades en el exterior: estar en la playa, jugar al fútbol, estar en el campo o montar en bicicleta.

"Realizar actividades al aire libre, mínimo 2 horas al día, puede ser muy beneficioso para su salud visual", indica el presidente de la Asociación, Salvador Alsina, ya que deja descansar la visión próxima y ejercita los ojos.

La mejora de la miopía con el aire libre se logra por la recepción de luz solar, ya que esta estimula la liberación de dopamina en la retina, lo que permite bloquear, detener o retrasar el crecimiento axial del ojo, lo que causa la miopía.

El informe 'La prevalencia de la miopía entre los jóvenes en España, 2018', de Visión y Vida, arroja que el 46,2 por ciento de las mujeres y el 33,7 por ciento de los hombres no universitarios ambos no dedican ni una sola hora al día a la realización de deportes en el exterior.

Además, el 66,5 por ciento de las mujeres y el 74,6 por ciento de los hombres pasa 7 horas o menos a la semana al aire libre. Es decir, menos de una hora al día.

Por otro lado, Visión y Vida recuerda en su informe que un menor con interés por la lectura pero que rechaza los deportes tiene mayor predisposición a sufrir miopía, igual que los que utilizan a diario el teléfono móvil, la televisión o los videojuegos.

"Si no inculcamos hábitos de vida saludable en los menores, llegaremos a su etapa adulta viendo resultados como los actuales: un estilo de vida sedentaria, con un abuso de la visión próxima, en estudio o pantallas, un mal cuidado de la higiene visual y una incidencia mayor de la barrera de la miopía patológica, que se sitúa en las seis dioptrías", explica Alsina.

No obstante, Visión y Vida destaca que es importante que utilicen la visión lejana y siempre lleven protegidos los ojos con gafas de sol para evitar los daños generados por radiación UV.

- Reducir el número de horas en las que los jóvenes disfrutan de sus juegos con pantallas, que obligan a forzar la visión próxima y, como consecuencia, aumentan la miopía.

El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas también ha emitido un aviso en este sentido: "los niños tienen tendencia a a engancharse a la tecnología y hay que limitar su uso", avisan.

- Practicar técnicas de relajación del ojo. Son principalmente el pestañeo, tomar un descanso de 20 segundos mirando al horizonte cada 20 minutos de mirar una pantalla o adquirir una postura y una distancia correctas respecto a la pantalla: a 80 centímetros de ella y con la espalda recta.

"Según el Brien Holden Institute, si logramos reducir la progresión de la miopía en la mitad de los paceintes, evitaríamos que casi el 90 por ciento de los actuales miopes llegaran a niveles de riesgo. Si no, nos enfrentamos a ver cómo en 2050, casi 1.000 millones de personas en el mundo estarían en riesgo de sufrir ceguera", ha concluido Alsina.