Los beneficios de la dieta mediterránea en la osteoporosis

Los beneficios de la dieta mediterránea en la osteoporosis
11 de julio de 2018 GETTY IMAGES / LAFLOR - ARCHIVO

MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Comer una dieta tipo mediterránea podría reducir la pérdida ósea en personas con osteoporosis, según una nueva investigación de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido. Nuevos hallazgos publicados muestran que seguir una dieta rica en frutas, verduras, nueces, cereales sin refinar, aceite de oliva y pescado puede reducir la pérdida ósea de la cadera en solo 12 meses.

El estudio, publicado en 'American Journal of Clinical Nutrition', es el primer ensayo clínico a largo plazo y paneuropeo que analiza el impacto de una dieta mediterránea en la salud ósea de los adultos mayores, según los autores. Se evaluó a más de 1.000 personas de entre 65 y 79 años y se asignó al azar a los voluntarios a uno de dos grupos: uno que siguió una dieta mediterránea y un grupo control que no lo hizo.

Se midió la densidad ósea al inicio del estudio y después de 12 meses. La dieta no tuvo un impacto discernible en los participantes con densidad ósea normal, pero sí tuvo un efecto en aquellos con osteoporosis. Las personas del grupo de control continuaron observando la disminución habitual de la densidad ósea relacionada con la edad, pero quienes siguieron la dieta experimentaron un aumento equivalente de la densidad ósea en una parte del cuerpo: el cuello femoral. Esta es el área que conecta el eje del hueso del muslo con su cabeza redondeada, que se adapta a la articulación de la cadera.

La profesora Susan Fairweather-Tait, de la Escuela de Medicina Norwich de la UEA, dice: "Ésta es un área particularmente sensible para la osteoporosis, ya que la pérdida de hueso en el cuello femoral a menudo es la causa de la fractura de cadera, que es común en personas mayores con osteoporosis".

Y añade: "El hueso tarda mucho tiempo en formarse, por lo que la prueba de 12 meses, aunque fue una de las más largas hasta la fecha, todavía era un periodo de tiempo relativamente corto para mostrar un impacto. Así que el hecho de que pudimos ver una marcada diferencia entre los grupos incluso en solo esta área es significativo".

FRUTAS, VERDURAS, FRUTOS SECOS, CEREALES SIN REFINAR, ACEITE DE OLIVA Y PESCADO

El ensayo financiado por la UE, dirigido por la Universidad de Bolonia, fue completado por 1.142 participantes reclutados en cinco centros en Italia, Reino Unido, Países Bajos, Polonia y Francia. Aquellos participantes que siguieron la dieta mediterránea aumentaron su consumo de frutas, verduras, frutos secos, cereales sin refinar, aceite de oliva y pescado, consumieron pequeñas cantidades de productos lácteos y carne y tuvieron una ingesta moderada de alcohol.

A las personas del grupo de intervención se les proporcionaron alimentos como aceite de oliva y pasta integral para alentarlos a seguir la dieta y también se les dio un pequeño suplemento de vitamina D para equilibrar los efectos de diferentes niveles de luz solar sobre el estado de la vitamina D entre los países participantes.

Al comienzo y al final del ensayo, se tomaron muestras de sangre para verificar la presencia de biomarcadores circulantes. Se midió la densidad ósea en más de 600 participantes en ambos grupos en la columna lumbar y el cuello femoral. De estos participantes, algo menos del 10 por ciento tenían osteoporosis al inicio del estudio.

La coinvestigadora de la UEA, la doctora Amy Jennings, dice: "Aunque es un número pequeño, es suficiente que los cambios en la densidad ósea del cuello femoral entre los dos grupos sean estadísticamente significativos. Las personas con osteoporosis están perdiendo hueso a un ritmo mucho más rápido que otras, por lo que es más probable que se detecten cambios en estos voluntarios que aquellos que pierden hueso más lentamente, como todos lo hacen con la edad".

"Con una prueba más larga, es posible que pudiéramos haber recogido los cambios en los participantes con densidad ósea normal. Sin embargo, ya nos pareció bastante estimulante alentar a nuestros voluntarios a cambiar su dieta durante un año, y una prueba más larga habría dificultado el reclutamiento de voluntarios y llevado a un mayor abandono", agrega.

Los investigadores ahora quisieran ver un ensayo similar, o más largo, en pacientes con osteoporosis, para confirmar los hallazgos en un grupo más grande y ver si el impacto se puede detectar en otras áreas del cuerpo. Si se puede mitigar la patología a través de la dieta, sería un buen añadido a los tratamientos farmacológicos actuales para la osteoporosis, que pueden tener efectos secundarios graves.

Pero mientras tanto, dicen los investigadores, no hay motivo para que aquellos preocupados por la afección no consideren la posibilidad de adaptar su dieta. "Una dieta mediterránea ya ha demostrado tener otros beneficios para la salud, reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares, Parkinson, Alzheimer y cáncer --afirma Fairweather-Tait--. Así que no hay inconveniente en adoptar una dieta así, tengas osteoporosis o no".

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