La cesárea electiva tiene una tasa 2,4 veces mayor de mortalidad neonatal que el parto vaginal

La cesárea electiva tiene una tasa 2,4 veces mayor de mortalidad neonatal que el parto vaginal
3 de mayo de 2018 PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -

La cesárea electiva se asocia a una tasa 2,4 veces mayor de mortalidad neonatal en comparación con el parto vaginal y el riesgo de mortalidad materna postparto es 3,6 veces mayor después de dicha intervención, según Luis María Guevara, coordinador de la Unidad Materno Infantil de la Clínica Zorrotzaurre, País Vasco.

En los últimos años se ha producido un aumento en la tasa de cesáreas debido a varias razones, según señalan desde la entidad. Por un lado, algunas pautas desarrolladas dentro de la propia especialidad que abogaban por aplicar esta cirugía en todos los supuestos en los que el bebé viniese de nalgas al final de la gestación, han explicado.

Por otro lado, "también han contribuido a este incremento otros factores como una maternidad más tardía con embarazos cada vez de mayor riesgo, el aumento de las gestaciones múltiples y la mayor difusión de las técnicas de reproducción asistida".

"Un tercer facto lo constituyen las gestantes que desean y solicitan una cesárea programada antes del inicio del parto con el objetivo de mantener integro el suelo pélvico y de esta forma reducir el riesgo posterior de prolapso uterino, incontinencia urinaria y dispareunia o problemas en las relaciones sexuales. Además, el riesgo de morbilidad materna severa asociado a la cesárea electiva es superior al del parto vaginal", ha comentado el doctor.

En este contexto, cabe destacar también que, el porcentaje de cesáreas difiere, por múltiples motivos, en la sanidad pública y privada. Así, en España, de forma global, la medicina privada presenta una tasa de cesáreas en torno al 36,8 por ciento y la medicina pública sobre el 21,8 por ciento.

El trabajo para intentar conseguir una reducción en el número de cesáreas se centra en cuatro ejes; el primero de ellos es la distocia, es decir, la detención o retraso de la dilatación o del descenso. "Tenemos que dar el tiempo necesario tanto a la inducción como a los diferentes periodos del parto y sobre todo en la primera gestación, ya que de este primer parto va a depender en gran medida el futuro reproductor de esa gestante", ha argumentado el doctor.

El segundo eje es el riesgo de pérdida de bienestar fetal, pues "cuando el registro cardiotocográfico (CTG) presenta anomalías debemos identificar y tratar las causas reversibles: Aporte de oxigeno materno, cambios posturales, aumento del volumen intravascular y la interrupción transitoria de oxitocina".

El tercero es la presentación podálica, ya que "rn primer lugar se debe animar a la gestante a realizar la Versión Externa en la semana 37-38 con lo que se consigue revertir la situación en el 50 por ciento de los casos. La otra forma de reducir la tasa de cesáreas por este motivo es la asistencia al parto vaginal de nalgas".

Por último, la cesárea anterior, debido a que "tanto el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) como el Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos (RCOG) reconocen ventajas del parto vaginal en una gestante con antecedentes de cesárea".

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