¿En qué casos están contraindicadas las mamografías?

¿En qué casos están contraindicadas las mamografías?
16 de febrero de 2018 GETTY

MADRID, 16 Feb. (EDIZIONES) -

Actualmente hay distintas corrientes que cuestionan el papel de la mamografía. Su beneficio podría ser menor que el que habíamos creído durante años. No obstante, siempre hay que tener en cuenta que la mamografía ha ayudado a reducir la mortalidad por cáncer de mama y a disminuir el tratamiento complementario a la cirugía (como, por ejemplo, la quimioterapia).

Así lo reconoce el doctor Javier Cortés, jefe del programa de cáncer de mama del Instituto Oncológico Baselga (IOB), quien también recuerda que la mamografía es la prueba de screening o "despistaje" más habitual para detectar el cáncer de mama.

"Más que contraindicación, lo que está claro es que puede o no tener un papel relevante. Generalmente, lo que no hay que hacer es mamografías con intervalos menores a un año, como medida de screening, salvo que haya alguna alteración específica que haya que seguir", señala el también jefe de sección de tumores ginecológicos y de cáncer de mama del Hospital Universitario Ramón y Cajal advierte de que, más que una contraindicación.

Además, subraya que en pacientes muy jóvenes no es que esté contraindicada, pero la rentabilidad de la prueba es muy baja porque la mama es densa y se ve muy mal. Asimismo, indica que hay algunas alteraciones genéticas poco frecuentes en las que las radiaciones deberían evitarse, por lo que en estos casos deberían valorarse los pros y contras de la mamografía cuidadosamente.

"En aquellas mujeres con mamas densas, como sucede en las mujeres jóvenes, la mamografía tiene una rentabilidad baja, por lo que generalmente se complementa con una ecografía de mama. La resonancia magnética nuclear sólo está indicada como despistaje del cáncer de mama para las pacientes de alto riesgo definidas como tales aquellas pacientes con una alteración genética hereditaria como, por ejemplo, las mutaciones en el gen BRCA", agrega, reseñando que con todo ello, la resonancia como prueba de screening "sólo está indicada" en pacientes de alto riesgo hereditario; mientras que en mujeres con mamas densas no ha demostrado valor.

¿CADA CUANTO HACERSE MAMOGRAFIA?

En caso de tener antecedentes familiares de cáncer de mama, el experto sostiene que hay que valorar de forma muy individualizada cada caso y, depende de los antecedentes familiares y del parentesco que haya, puesto que no es lo mismo una prima que una hermana, madre o hija, las mamografías se recomendarán antes de tiempo o no.

"Generalmente en pacientes de riesgo más elevado, cuando hay madre o hermana con antecedentes, se recomienda empezar a hacer valoraciones radiológicas de la mama que pueden ser mamografía, o no, al menos diez años antes de la edad del familiar más joven y, por supuesto nunca más tarde de los 50 años de edad", precisa el doctor Cortés.

La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) precisa a su vez que las mujeres en edad de riesgo, entre 50 y 65 años deben realizarse mamografías periódicamente (cada 2 años), a la vez que resalta que todas las mujeres deben acudir aún cuando no tengan síntomas. Aquí celebra que en algunas comunidades ya se incluyen en las campañas de cribado a las mujeres entre 45-49 años y 66-69 años.

También apunta a aquellas mujeres con menos de 40 años y con riesgo elevado de cáncer de mama (antecedentes familiares o personales de cáncer de mama, alteraciones genéticas, etc.). "En este caso será su ginecólogo quien le recomiende la realización de la mamografía y su periodicidad", agrega.

A su vez, aconseja la realización de una mamografía para cualquier mujer, que independientemente de su edad, tenga síntomas y se lo indique su médico.

EFECTOS SECUNDARIOS DE LAS MAMOGRAFÍAS

Por último, preguntado por los efectos secundarios de las mamografías, el doctor Cortés, del IOB, señalan que hay dos consideraciones importantes: primero, el estrés y la ansiedad que pueden aportar a las pacientes las alteraciones encontradas que, en la mayor parte de los casos, estaremos ante una tumoración o patología benigna.

Además, indica que, al ser una prueba que emite irradiación, el abuso de la mamografía "podría incluso aumentar levemente el riesgo de cáncer de mama", como sucede cuando se hacen cada 6 meses durante muchos años.

"Dicho esto, es importante enfatizar la importancia de la mamografía como prueba de screening al haber demostrado de forma clara una reducción de la mortalidad por cáncer de mama sin ninguna discusión", sentencia el experto.