Artritis, consejos a la hora de hacer deporte

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Actualizado: miércoles, 30 mayo 2018 8:32

   MADRID, 30 May. (EDIZIONES) -

   La Sociedad Española de Reumatología (SER) define a la artritis como la enfermedad inflamatoria más frecuente. Se estima que afecta en nuestro país entre el 0,5 y el 1 por ciento de la población. Los síntomas son el dolor y la inflamación de las articulaciones, sobre todo de manos, rodillas y pies.

   Es conveniente hacer deporte en aquellos pacientes con artritis porque el ejercicio ayuda a disminuir el dolor y la rigidez, mantiene las articulaciones en movimiento, aumenta o mantiene la fuerza muscular y aumenta la resistencia, según asegura la Fundación americana de Artritis.

   Eso sí, en una entrevista con Infosalus, el doctor Juan Muñoz Ortego, portavoz de la SER y especialista en Reumatología en el InstituteMYM en el Centro Médico Teknon de Barcelona, advierte de que en el momento de la crisis de artritis no hay que realizar ejercicios, ya que se puede hacer que la articulación sufra más.

   "Cuando la artritis está controlada, sí que está indicado el ejercicio. En concreto, todos aquellos que por un lado tonifiquen la musculatura, y por otro ayuden a la elasticidad de los ligamentos y de los tendones para que los rangos de movimiento sean los adecuados. El objetivo es que no se genere ninguna discapacidad crónica, y se puedan llevar a cabo las actividades propias de la vida diaria", señala el especialista.

3 TIPOS DE EJERCICIO QUE PUEDEN AYUDAR

   Desde la Fundación americana de Artritis precisan en este sentido que son tres los tipos de ejercicios que se usan para ayudar en la artritis:

   1.- Los ejercicios de elongación o de amplitud de movimiento, ya que ayudan a mantener el movimiento de las articulaciones y a aliviar la rigidez.

   2.- Los ejercicios de fortalecimiento, ya que ayudan a mantener o a aumentar la fuerza muscular.

   3.- El ejercicio aeróbico porque ayuda a mantener la resistencia, a fortalecer el corazón y los pulmones y a disminuir la fatiga.

   Así, entre otros ejemplos menciona el caminar (incluido sacar a pasear al perro), andar en bicicleta, bailar, o hacer ejercicios en el agua, por ejemplo. "Puede darse cuenta de que ha hecho demasiado ejercicio si comienza a sentir más dolor del habitual al realizar los ejercicios, o si continúa sintiendo dolor dos horas después de haberlos terminado", advierte.

   Para evitar este tipo de situaciones recomienda verificar con el médico, y antes de iniciar cualquier tipo de programa de ejercicio nuevo, cuáles pueden ser los ejercicios que más puedan beneficiarle, la frecuencia e intensidad con la que hacerlos, y cómo regular la medicación para aliviar el dolor y la rigidez durante el ejercicio.

   "Su médico podría recomendarle consultar con un terapeuta físico u ocupacional. Ellos se especializan en diseñar programas de ejercicios personalizados que cumplan con las necesidades particulares de cada individuo. Los fisioterapeutas pueden indicarle ejercicios especiales de amplitud de movimiento y de fortalecimiento para ayudar a que las articulaciones sean flexibles y los huesos y músculos fuertes", indica.

   Por su parte, el doctor Muñoz Ortego ve convenientes todos aquellos donde se sientan cómodos, siempre ajustados a su edad y a sus preferencias personales. Por ejemplo, hay pacientes que les gusta nadar, otros ir en bicicleta, y a otros jugar al pádel. El objetivo recomendado por los reumatólogos es que sea un deporte controlado pero que genere endorfinas por su entretenimiento.